La identidad de Alcoleja está intrínsecamente ligada a la Sierra de Aitana. A 739 metros sobre el nivel del mar, el municipio funciona como una puerta de entrada a esta formidable cordillera, que es la más elevada de la provincia de Alicante. Su ubicación estratégica la convierte en un punto de partida ideal para el turismo activo, con numerosas rutas de senderismo que recorren la zona.
El paisaje, que ha sido cultivado y moldeado por los habitantes del pueblo, es una parte fundamental de esta experiencia. Los agrestes parajes de pinos y matorrales se entremezclan con los antiguos cultivos en terrazas, muchos ya abandonados, que atestiguan la labor ancestral de la comunidad islámica que vivió en estas tierras, su continuación por los moriscos y el mantenimiento después de su expulsión definitiva en 1609 por sus nuevos pobladores.
Alojarse en Balcón de Aitana es la mejor forma de descubrir este territorio único
Alcoleja: Tu primer paso hacia la cima de Alicante
Toll de Cabrera
Torre del Palacio de Malferit
Ermita de Beniafé
La Sierra de Aitana, con sus 1.558 metros de altitud, es la montaña más alta de la provincia y un paraíso para los amantes de la naturaleza. Sus cumbres, barrancos y bosques mediterráneos ofrecen un escenario perfecto para desconectar y respirar aire puro.
Aquí encontrarás:
Miradores naturales con vistas infinitas
Rutas señalizadas para todos los niveles
Flora y fauna autóctona
Paisajes que cambian con cada estación
Es un destino ideal para senderistas, ciclistas, fotógrafos y cualquier viajero que busque tranquilidad en un entorno auténtico.
🚶♂️ Rutas de senderismo y naturaleza
Una de las rutas más valoradas por su belleza y variedad: fuentes, barrancos, cascadas y pozas de agua clara.
Por qué es especial:
Ruta fácil–moderada
Paisajes de agua, fuentes y antiguos molinos
Ideal para familias
9,7 km · +287 m de desnivel
Ruta espectacular hacia una de las cimas secundarias de Aitana (1.468 m).
Por qué es especial:
Ruta de montaña auténtica
Vistas espectaculares del valle
Requiere buena forma física
9,3 km · +528 m de desnivel
Caminos tradicionales que conectan antiguas masías, bancales y fuentes, perfectos para paseos tranquilos.
El camino transcurre entre bancales tradicionales, antiguos caminos de herradura y paisajes de gran valor ecológico, donde es habitual encontrar almendros, olivos y vegetación autóctona. A lo largo del recorrido, el visitante puede disfrutar de vistas abiertas a la sierra y de la tranquilidad característica de esta zona poco masificada.
Beniafé, con su esencia agrícola y su reducido núcleo de casas, permite hacer una pausa y descubrir cómo era la vida tradicional en estas montañas.
Uno de los puntos más especiales del recorrido es la ermita, un pequeño enclave lleno de serenidad que invita a hacer una pausa y disfrutar del entorno. Muy cerca, se encuentra una fuente tradicional, desde la que se puede contemplar una bonita panorámica de Alcoleja mientras el suave rumor del agua crea un ambiente especialmente relajante.
El recorrido, de corta duración y accesible para la mayoría de visitantes, discurre por un sendero tradicional rodeados de vegetación mediterránea y con acceso a pequeñas huertas. A medida que se avanza, el paisaje se vuelve más húmedo y frondoso, anticipando la presencia del agua.
El Toll de Cabrera es el gran atractivo de la ruta: una poza natural donde el agua, dependiendo de la época del año, puede formar un pequeño remanso ideal para refrescarse o simplemente disfrutar del entorno. El sonido del agua, la sombra y la sensación de aislamiento convierten este lugar en un espacio perfecto para desconectar.
Uno de los elementos más especiales del enclave es el puente de piedra que cruza el río sobre el toll. Desde abajo, la perspectiva del puente junto al entorno natural crea una escena de gran belleza, con un aire casi romántico que invita a detenerse, observar y disfrutar del momento.
Vistas desde la fuente en Beniafé
Vistas del Toll de Cabrera
Para que disfrutes de la mejor experiencia gastronómica durante tu estancia, aquí te contamos la realidad local, ¡que tiene opciones para todos los gustos!
Bar Aitana (En Alcoleja): Es el restaurante más emblemático del pueblo y, curiosamente, aunque estamos en la montaña, es famoso por sus pescados y mariscos frescos servidos como tapas. Es una opción excelente si te apetece un producto de calidad sin moverte del pueblo. Muy buen precio. Puedes tomártelo en barra o bien en mesa, pero en ese caso es conveniente reservar. Tfno: +34966509121
Ca Marieta (En Penáguila): Dispone para el almuerzo de unos estupendos bocadillos que no te dejarán indiferente. A la hora de comer una carta corta pero con platos, como sus albóndigas, las croquetas de bacalao o sus cocas que te sorprenderan. Siempre disponen de alguna especialidad fuera de carta. Hacen arroces por encargo. Dispone de una amplia terraza junto a un parque. Tfno: +34965767360
Nou Serrella (En Benasau): Lugar muy concurrido para los almuerzos por moteros y ciclistas por sus bocadillos. Al mediodia dispone de una carta con muy buenos menus. Por encargo hace minchos. Buenos arroces, en especial el meloso de pulpo. Se aconseja reservar. Tfno: +34865778613
Gastrobar La Palmera (En Benilloba): Pequeña joya gastronómica que pasa desapercibida salvo que expresamente vayas allí. Una carta que refleja el carácter innovador del cocinero con propuestas frias y calientes. Destacables su coca de mollitas con escalivada y anchoa, el canelón de aguacate y ensaladilla de merluza, los boletus con espuma de parmesano, o el mini brioche con sepionets. Tfno: +34617650610
Venta Nadal (En Penella): Un histórico de la zona, donde puedes disfrutar de embutidos, que ellos elaboran (probar su sobrasada) y carnes a la brasa, olleta de blat, alcachofas, etc. No disponen de carta. Si te gusta la carne, sobre todo el cordero o el cabrito y/o los embutidos, esta es tu plaza. Allí te venden embutido. Hay que reservar con anticipación. Tfno: +34965592157.
Alcoleja cuenta con dos parques infantiles equipados con columpios y toboganes, perfectos para familias que buscan un entorno seguro y tranquilo.
El primero se encuentra junto a la Piscina Municipal, un espacio muy frecuentado en verano donde los niños pueden jugar mientras los adultos disfrutan del área deportiva.
El segundo está situado junto al antiguo colegio, en la Calle Calvario, en una zona más recogida y cercana al casco urbano.
Durante los meses de julio y agosto, la Piscina Municipal abre sus puertas ofreciendo un refrescante baño con agua de montaña. Junto a ella, la pista deportiva invita a jugar al frontón o simplemente disfrutar del aire libre.
Todo ello convierte Alcoleja en un destino ideal para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y espacios pensados para disfrutar en familia.
Todo esto está a solo unos pasos de la casa.
Después de un día explorando la Sierra de Aitana, imagina volver, relajarte en la terraza, disfrutar del aire puro y terminar el día en el jacuzzi con vistas a la montaña.
Una experiencia pensada para desconectar de verdad.